Aprende cómo hacer un fantasma a crochet paso a paso. Guía completa con materiales, instrucciones, consejos y trucos para tejer tu propio amigurumi adorable. Ideal para principiantes o amantes del crochet que buscan un proyecto relajante y bonito. Otro proyecto muy bonito y fácil de hacer son las estrellas a crochet, pero hoy vamos a seguir con nuestro fantasma!
Hay algo muy especial en crear con las manos. Ver cómo un hilo se transforma, poco a poco, en algo con forma, alma y un toque tierno tiene algo mágico.
Te explico cómo hacerlo, con los trucos que he aprendido, los errores que me hicieron reír y los detalles que lo convierten en un proyecto muy especial. Porque esto no va sólo de tejer, sino de disfrutar del proceso y encontrar paz en cada puntada. Así que prepara tu ovillo blanco, busca tu rincón tranquilo y vamos a tejer juntas un ratito.
Por qué hacer un fantasma a crochet.
Podría darte muchas razones, pero la más importante es que te hace sonreír. Este pequeño fantasma tiene algo que transmite alegría, ternura y calma al mismo tiempo. Tiene una energía curiosa, mezcla de misterio y dulzura y, además, es ideal si estás empezando en el mundo del crochet, porque se hace rápido, es agradecido y te enseña los puntos básicos sin agobios. También es muy versátil:
- Lo terminas en poco tiempo.
- Necesita pocos materiales.
- Se puede personalizar a tu gusto.
- Es perfecto para regalar, decorar o vender.
Materiales que vas a necesitar.
Antes de empezar, tenlo todo preparado, tener los materiales a mano hace que el proceso fluya, y que el rato de tejer sea más relajado.
Materiales básicos:
- Hilo de algodón blanco (grosor medio, tipo 3 o 4).
- Aguja de crochet (yo uso una de 3 mm).
- Relleno sintético o algodón.
- Tijeras pequeñas.
- Aguja lanera para coser y cerrar.
- para los ojos, los puedes bordar, o comprar ojos de amigurumi, o usar botones o perlas, lo que tengas por casa.
A mí me gusta usar hilo 100 % algodón porque el acabado queda firme y suave, pero si prefieres un resultado más mullido, la lana acrílica también funciona muy bien.
Paso a paso para hacer tu fantasma a crochet.
No te preocupes si es tu primer amigurumi, seguro que te sale bien, este proyecto es muy sencillo, y te prometo que cuando termines tendrás un pequeño fantasma encantador ^^
1. Empieza con un anillo mágico.
Haz un anillo mágico y dentro teje 6 puntos bajos. Tira del hilo para cerrarlo.
2. Segunda vuelta.
Haz 2 puntos bajos en cada punto de la vuelta anterior, es decir, un aumento en cada punto. Te quedarán 12 puntos. Cierra cada vuelta con punto deslizado y una cadena, en total serán 13 vueltas.
3. Tercera vuelta.
Haz 2 puntos bajos y 1 aumento, repite hasta terminar la vuelta (4 veces en total).
4. Cuarta vuelta.
Haz 3 puntos bajos y 1 aumento, repite toda la vuelta (lo harás 4 veces en total). Te saldrán 20 puntos.
5. quinta y sexta vuelta.
Haz un punto bajo en cada punto (20 puntos en total por vuelta). Aquí se empieza a formar el cuerpo redondeado del fantasma.
6. Séptima vuelta.
Comienza a disminuir: haz 4 puntos bajos y una disminución, 8 puntos bajos y una disminución, termina con cuatro puntos bajos. Como siempre, termina la vuelta con punto deslizado y una cadena.
7. octava vuelta.
Haz 1 punto bajo en cada punto de la vuelta anterior, en total serán 18 puntos.
8. Novena vuelta.
Haz 5 puntos bajos y un aumento y repite hasta que termines la vuelta (lo harás 3 veces).
9. Décima vuelta.
Haz 6 puntos bajos y un aumento y repite hasta que termines la vuelta (lo harás 3 veces).
10. vuelta once.
24 puntos bajos.
11. vuelta Doce.
Haz 7 puntos bajos y un aumento y repite hasta que termines la vuelta (lo harás 3 veces).
12. vuelta Trece (última).
Haz 1 punto bajo, 2 puntos altos, 2 punto bajos y repite la secuencia. Al final te quedará para hacer 2 puntos altos, en vez de eso, haz un punto alto y uno bajo.
13. Crea los Manitas.
Para cada manita haz un anillo mágico, 4 puntos bajos y cierra el anillo.
En la segunda vuelta, alterna un punto bajo y un aumento.
En la última vuelta, todo puntos bajos.
14. Haz la base.
Haz un anillo mágico y dentro teje 6 puntos bajos. Tira del hilo para cerrarlo.
En la segunda vuelta, haz un aumento en cada uno de los puntos de la primera vuelta.
En la últma vuelta, ve alternando un punto bajo y un aumento.
15. Pon los ojitos.
Sitúa los ojos entre la cuarta y la quinta vuelta, más o menos.

16. Pon la base y rellena el fantasma.
Empieza a coser la base al fantasma con ayuda de los cabos de hilo sobrantes, pero mete el algodón antes de cerrarlo del todo. Asegura el hilo perdiéndolo por dentro del fantasma a crochet.
17. Ahora las manitas.
Cose las manitas a un punto por dertás de los ojos, y ya has terminado tu fantasma a crochet! ^^
Mira los detalles en el video:
https://youtu.be/klYMwhL8l0w?si=GrpByL-FpoNZF2j9
Trucos para que quede perfecto.
Después de hacer unos cuantos, he descubierto algunos detalles que marcan la diferencia:
- Usa un gancho medio punto más grande de lo recomendado, si quieres un acabado más suave.
- No rellenes demasiado el cuerpo, así tendrá más movimiento.
- Si el hilo se abre, gira ligeramente la aguja al entrar y salir.
- No busques la perfección, cada fantasma tiene su personalidad.
Lo que el crochet hace por ti.
Este proyecto no es sólo una manualidad, tejer este pequeño fantasma a crochet es una forma de parar y reconectar contigo misma.
Cada puntada te invita a respirar mejor. Sin darte cuenta, te concentras tanto que el ruido mental desaparece. Bordar, tejer o crear con las manos tiene ese efecto, calma el cuerpo y despeja la mente. Yo lo he notado muchas veces, empiezo a tejer en un día de estrés y, sin saber cómo, a los pocos minutos me siento más tranquila. Es como si el ritmo del ganchillo pusiera orden dentro de mí.
Personaliza tu fantasma.
Aquí puedes dejar volar la imaginación. No hay reglas, sólo diversión.
- Usa hilo gris o crema para un aire vintage.
- Añade hilo metalizado o purpurina, para un toque mágico.
- Hazlo más grande con lana gruesa, o más pequeño con hilo fino.
- Cose una anilla para convertirlo en un llavero.
- Crea varios en distintos tamaños para decorar una guirnalda.
Yo tengo varios, uno con un sombrerito, otro con una bufanda y uno con una mini flor bordada. Todos diferentes y todos preciosos a su manera.
Cómo cuidar tu fantasma a crochet.
Aunque sea pequeño, también merece mimos. Lávalo a mano con agua fría y jabón suave, no lo frotes, simplemente sumérgelo en el agua y muévelo despacio. Sécalo sobre una toalla a la sombra, dándole forma con los dedos mientras aún está húmedo.
Si se aplasta un poco, puedes rellenarlo de nuevo con cuidado y volverá a estar como nuevo.
Ideas para decorar con tu fantasma.
- Colócalo en una estantería con velas o flores secas.
- Úsalo como adorno de Halloween.
- Cuelga varios juntos formando una guirnalda.
- Ponlo en una cesta con otros amigurumis.
- Regálalo junto a una nota escrita a mano.
Yo tengo uno colgado en mi rincón de costura, y cada vez que lo miro, me saca una sonrisa.
Qué significa crear algo así.
A veces olvidamos lo mucho que aporta hacer algo con nuestras propias manos. En un mundo que va tan deprisa, tejer un fantasma a crochet es una forma de parar y recuperarse.
Transformar un ovillo en algo tan tierno te recuerda que las cosas buenas llevan su tiempo. Te enseña paciencia, atención y cariño, cada punto es un pequeño acto de calma, y eso se nota en cómo te sientes cuando terminas.
Preguntas frecuentes.
¿Puedo hacerlo con lana acrílica?
Sí, aunque el acabado será un poco más blando. Si quieres que mantenga bien la forma, usa algodón.
¿Qué tamaño tiene el fantasma?
Con hilo medio y aguja de 3 mm suele medir unos 8 o 10 centímetros.
¿Es apto para principiantes?
Sí, es uno de los amigurumis más fáciles. Perfecto si estás empezando.
¿Puedo hacerlo sin relleno?
Claro, quedará más plano y podrás usarlo como adorno colgante.
¿Puedo cambiar el color?
Por supuesto. En tonos pastel queda muy dulce, y en gris o crema tiene un estilo más elegante.
Hacer un fantasma a crochet no es sólo seguir un patrón, es un momento para ti, una excusa para dejar el móvil y volver a disfrutar del aquí y el ahora. Cada puntada te enseña algo, te recuerda que no hace falta correr, que lo bonito se construye poco a poco.
Yo sigo haciendo fantasmitas cada otoño, y cada uno tiene algo diferente. A veces los regalo, otras me los quedo, pero siempre acabo sonriendo al verlos terminados. Porque, aunque suene cursi, cada uno lleva un trocito de calma entre sus hilos.
¿Te animas a hacer tu propio fantasma a crochet? Cuéntame cómo te ha quedado, qué hilo has usado, o si le has añadido algún detalle especial, me encantará leerte y compartir ideas contigo. Y si conoces a alguien que necesite un proyecto bonito y relajante, comparte esta entrada. A veces, un ovillo y un rato tranquilo son justo lo que necesitamos para sentirnos mejor






