Descubre el secreto para lograr una cobertura total en tus bordados. Te cuento todo sobre el tramming en punto de cruz: qué es, cómo aplicarlo y por qué tus labores no volverán a verse igual. ¡Dile adiós a los huecos en la tela!
Saca tus hilos, prepara el bastidor y ponte cómoda, porque hoy vamos a charlar de algo que te va a encantar si eres tan apasionada del punto de cruz como yo. ¿Alguna vez has terminado un proyecto, lo has mirado con todo el cariño del mundo y, de repente, te has dado cuenta de que se ve demasiado la tela blanca de fondo? Especialmente con los colores oscuros, ese efecto de rejilla puede ser un poco frustrante, ¿verdad? Pues hoy te traigo la solución definitiva, una técnica de esas que parecen magia pero que son pura tradición: el tramming.
- ¿Qué es esto del tramming en punto de cruz y por qué lo necesitas en tu vida?
- Las ventajas de lanzarte a esta aventura del tramming en punto de cruz
- Cómo preparar tu material para empezar con el pie derecho
- La técnica paso a paso: Vamos a hacerlo juntas
- Preguntas frecuentes sobre el tramming en punto de cruz
- Mi experiencia: Un antes y un después
- Consejos de oro para que tu tramming en punto de cruz sea de diez
- ¿Hablamos en comentarios?
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| Concepto | Detalle Clave | Beneficio Principal |
| ¿Qué es? | Una hebra horizontal previa a la cruz. | Elimina los huecos de la tela. |
| Cuándo usarlo | En colores oscuros o bloques grandes. | Cobertura total y color vibrante. |
| Material | Misma referencia de hilo (1 hebra). | Unicidad de tono en el diseño. |
| Tensión | Relajada, sin fruncir la tela. | Acabado liso y profesional. |
| Telas ideales | Aida (especialmente 14) y lino. | Desaparición del efecto «rejilla». |
| Dificultad | Baja (solo requiere paciencia). | Resultados de nivel experto. |
| Gasto de hilo | Incremento de un 20% aprox. | Acabado sólido y de alta calidad. |
¿Qué es esto del tramming en punto de cruz y por qué lo necesitas en tu vida?
Si me lo hubieran dicho hace unos años, no me lo habría creído. El tramming es una técnica que, aunque parezca nueva o muy técnica, es más vieja que el hilo negro. Básicamente, consiste en colocar un hilo de base antes de hacer tus cruces. Pero no cualquier hilo, sino uno que va a actuar como un escudo contra esos huequitos que tanto nos molestan.
Imagina que estás pintando una pared. Si la pared es muy rugosa y aplicas la pintura directamente, puede que queden poros. Pero si pones una imprimación primero, el acabado es liso y perfecto. El tramming es esa capa previa. Es una línea horizontal que lanzamos sobre la tela y que queda atrapada bajo nuestras cruces, asegurando que el color sea sólido, rotundo y que no haya ni un solo milímetro de tela asomando donde no debe.
Te confieso que yo era de las que pensaba que si se veía la tela, era porque estaba usando pocas hebras. Así que ahí me veías a mí, peleándome con tres y cuatro hebras en una tela Aida 14, sufriendo para que la aguja pasara y dejando el revés de mi labor hecho un auténtico nudo. Fue un desastre. Hasta que una amiga, de esas que llevan bordando desde que tienen uso de razón, me vio sufrir y me dijo: «¿Pero por qué no pruebas a tramear?».
Al principio me quedé con cara de no entender nada. Me explicó que no se trataba de meter más grosor, sino de posicionar el hilo de manera estratégica. Amiga, cuando lo probé en un diseño de un cielo nocturno… qué cambio. El azul marino se veía como una mancha de color perfecta, uniforme y sin esos puntitos blancos que parecen estrellas donde no debería haberlas.
Las ventajas de lanzarte a esta aventura del tramming en punto de cruz
Sé que añadir un paso más a nuestras ,ya de por sí, lentas labores puede dar un poco de pereza. Pero déjame que te convenza con los beneficios reales que yo he notado en mis propios cuadros.
Primero, la cobertura. Es el beneficio estrella. No hay nada que iguale la solidez del color que da el tramming. Segundo, el ahorro de esfuerzo físico. Al no tener que forzar tantas hebras por los agujeros de la tela, tus manos se cansan menos y la tela no sufre tanto estiramiento. Tercero, la limpieza visual. El diseño se ve mucho más definido, como si estuviera impreso en la tela en lugar de bordado sobre ella.
¿Es para todos los proyectos?
Sinceramente, yo no lo uso para todo. Si estoy haciendo un diseño minimalista con mucho espacio vacío, quizás no sea necesario. Pero si te vas a meter con un «Full Coverage» (esos diseños que cubren toda la tela de esquina a esquina), o con cuadros con muchas zonas de colores sólidos y oscuros, el tramming es tu mejor aliado. Es la diferencia entre un trabajo de aficionada y una pieza de museo.
Cómo preparar tu material para empezar con el pie derecho
Antes de lanzarnos a dar puntadas, vamos a hablar de lo que necesitas. La buena noticia es que no tienes que comprar nada especial. Lo que ya tienes en tu caja de costura es suficiente, pero hay que saber cómo usarlo.
Para el tramming, lo ideal es usar el mismo hilo con el que vas a bordar. Si vas a usar hilo de algodón muliné, saca una o dos hebras. Yo suelo usar una sola hebra para la trama si voy a bordar con dos para la cruz. De esta manera, el relleno es sutil pero efectivo.
El papel de la aguja y la tensión de la tela
Aquí sí que te voy a dar un consejo de amiga: usa un bastidor o un Q-snap que mantenga la tela bien tensa, como la piel de un tambor. Como el tramming implica lanzar hilos largos, si la tela está floja, es muy probable que acabes con una tensión irregular y que, al final, la labor se arrugue. Una tela tensa es la clave para que el hilo de trama repose exactamente donde tiene que hacerlo.
La técnica paso a paso: Vamos a hacerlo juntas
Vale, ya tenemos todo listo. ¿Cómo lo hacemos?
- Saca la aguja por el espacio entre dos puntos de la tela
- En lugar de hacer la cruz, lleva la aguja en línea recta horizontal hasta el final de la fila que quieres hacer y vuelve a entrar por la trama.
- Mete la aguja hacia el revés. Ahora tienes una línea larga que cruza tus diez cuadraditos por encima.
- Ahora, empieza a bordar tus cruces de forma normal sobre esa línea. La linea queda en medio de las cruces
No te pierdas el paso a paso en Youtube
Lo que ocurre es que, al hacer las cruces, vas «abrazando» ese hilo horizontal. El hilo de trama queda justo en el centro de la cruz, ocupando ese espacio que normalmente queda vacío entre los hilos de la tela y los de tu bordado. Es una sensación super satisfactoria ver cómo la línea desaparece bajo las cruces y deja un rastro de color perfecto.
El truco para las zonas irregulares
No siempre tenemos filas perfectas, ¿verdad? A veces el color sube, baja o se salta algunos puntos. En esos casos, yo lo que hago es seguir la lógica del dibujo. Si tengo tres puntos aquí y dos más allá, lanzo la trama solo para esos tres. No intentes saltar grandes espacios con el hilo de trama porque se puede enganchar por detrás o por delante. El tramming es para las zonas de bloque, donde el color manda.
Preguntas frecuentes sobre el tramming en punto de cruz
Sé que ahora mismo estarás pensando en mil detalles, así que he recopilado las preguntas que yo misma me hice y las que más me habéis consultado.
¿Se gasta mucho hilo extra?
No te voy a mentir: sí, se gasta un poco más. Pero no es una barbaridad. Piensa que es solo una línea recta por cada fila. Si un esquema te pide diez madejas, con tramming quizás necesites once o doce. En mi opinión, por el acabado que consigues, merece muchísimo la pena la inversión extra en material.
¿Puedo hacer tramming en tela Aida y en lino?
¡Claro! En la Aida es donde más se nota el cambio porque los agujeros son más grandes. En el lino o en la tela evenweave, el efecto es más delicado, pero igual de efectivo para unificar el color. El principio es el mismo: una línea de base para que la cruz se luzca.
¿Qué pasa con el revés de la labor?
Ay, el revés! Ese eterno dilema. Con el tramming, el revés queda ligeramente diferente porque tienes esos puntos de entrada y salida de las tramas. Pero si eres cuidadosa y rematas bien, no tiene por qué quedar desordenado. De hecho, ayuda a que el revés sea más plano porque no estás amontonando hebras innecesarias en las cruces.
¿Es difícil descoser si me equivoco?
Aquí es donde hay que tener cuidado. Si te equivocas en una cruz y tienes que deshacer, tienes que ir con ojo para no cortar la hebra de la trama que va por debajo. Mi consejo es que uses un descosedor de precisión o unas tijeras muy finas y vayas con calma. Pero bueno, ¡equivocarse es parte del proceso!
Mi experiencia: Un antes y un después
Desde que incorporé esta técnica, mi relación con el punto de cruz ha cambiado. Antes me obsesionaba con que la tela no fuera «suficientemente buena» o que mi tensión fuera mala. Ahora sé que tengo una herramienta poderosa para corregir esas pequeñas imperfecciones visuales que a veces nos quitan el sueño.
Recuerdo un proyecto de un bosque en otoño. Había muchísimos tonos marrones y ocres oscuros. Sin tramming, parecía que el bosque tenía canas, por culpa de los puntitos blancos de la tela. Al aplicar la técnica, los colores cobraron vida, se volvieron profundos y el cuadro terminó pareciendo una fotografía. Fue en ese momento cuando me dije: «Esto tengo que compartirlo con todo el mundo».
¿Por qué no es una técnica más conocida?
Creo que en el mundo de las manualidades, a veces, nos quedamos con lo básico porque tenemos prisa. Queremos resultados rápidos. El tramming requiere un poquito más de tiempo y de atención, y quizás por eso no se enseña en los kits básicos para principiantes. Pero tú ya no eres una principiante, tú eres una artista que quiere que sus manos creen algo excepcional.
Consejos de oro para que tu tramming en punto de cruz sea de diez
Si te vas a animar a probarlo mañana mismo, quédate con estos tres consejos que te van a salvar la vida:
- La dirección importa: siempre haz la trama en la misma dirección en la que trabajas tus filas. Si bordas de izquierda a derecha, lanza la trama de izquierda a derecha. Esto ayuda a que el hilo se asiente mejor.
- Ojo con los colores claros: en colores como el blanco o el crema, el tramming no es tan necesario a menos que la tela sea de un color oscuro. El objetivo es siempre evitar el contraste molesto entre hilo y tela.
- Disfruta del proceso: no veas el tramming como una tarea pesada. Míralo como el momento en el que estás preparando el lienzo para tu obra maestra. Es un proceso casi meditativo ver cómo esa línea guía va desapareciendo bajo tus puntadas.
Aprende paso a paso la técnica profesional del tramming para eliminar los huecos de la tela y conseguir un bordado con colores sólidos y profundos.
Tiempo total: 10 minutos
Preparar el hilo de trama
Corta una hebra de hilo del mismo color que vas a usar para bordar las cruces de esa zona. Normalmente, con una sola hebra es suficiente para rellenar sin abultar.
Lanzar la guía horizontal
Localiza la fila de puntos del mismo color que vas a bordar. Saca la aguja por la trama entre dos agujeros de la tela y llévala en línea recta hasta el final de la sección de ese color.
Fijar la tensión del hilo
Asegúrate de que el hilo de trama repose sobre la tela de forma natural. No debe estar tan tenso que frunza la tela ni tan flojo que cree bucles. Debe quedar como una línea guía perfecta.
Bordar las cruces sobre la trama
Empieza a realizar tus cruces de forma habitual sobre la línea que acabas de lanzar. Al insertar la aguja para formar la «X», el hilo de trama quedará atrapado y centrado justo debajo de tu puntada.
Rematar y continuar
Una vez terminada la fila o el bloque de color, remata por detrás como haces siempre. Notarás que el color es ahora totalmente opaco y la tela ha desaparecido bajo el hilo.
Herramientas:
- Aguja de punta roma (la que uses habitualmente).
- Bastidor o Q-Snap (es vital mantener la tela tensa).
- Tijeras de bordado
Materiales: Tela Aida o Lino. Hilo muliné (del mismo color que las cruces).
¿Hablamos en comentarios?
Ahora cuéntame tú, porque estoy deseando saber qué piensas. ¿Habías oído hablar del tramming o te acabo de descubrir un mundo nuevo? A lo mejor ya lo usabas, pero no sabías que tenía este nombre tan curioso.
¿Tienes algún truco bajo la manga para que la cobertura de tus bordados sea perfecta? O quizás tienes alguna duda que no he cubierto en este texto gigante. Sea lo que sea, escríbeme abajo. Me encanta leer vuestras experiencias, aprender de vuestros fallos y celebrar vuestros éxitos con la aguja. ¡Prometo responderte en cuanto suelte el bastidor!
Bordar es compartir, y espero que esta entrada te sirva para que tu próximo proyecto sea el más bonito de todos los que has hecho hasta ahora. ¡A por ello!








